lunes, 24 de abril de 2017

Trilogía El mar quebrado, Libro III: Media guerra, de Joe Abercrombie

Tanto el primer como el segundo libro de esta saga me habían dejado con muy buen sabor de boca, por lo que estaba impaciente por leer esta tercera parte. Lamentablemente, me he llevado una decepción porque he notado que a la historia le faltaba algo.

Título: Media Guerra
Título original: Half a War
Trilogía/Saga: Sí
Autor: Joe Abercrombie
Editorial: Fantascy
Páginas: 448
Precio: 18,90€
ISBN: 9788415831754

Sinopsis:
La princesa Skara ha sido testigo de cómo todo lo que amaba se convertía en sangre y cenizas. Como única superviviente de su dinastía derrotada, deberá vencer sus miedos, afilar su mente y luchar por Trovenlandia convertida en reina. El padre Yarvi ha recorrido un largo camino para convertirse de esclavo tullido en poderoso clérigo. Ha conseguido que sus antiguos enemigos se vuelvan sus aliados y ha logrado la paz, aunque sea inestable. Pero ahora la abuela Wexen ha levantado el mayor ejército que se ha visto desde que los elfos se enfrentaron a la Diosa. Todos se preparan para la batalla que se está gestando; entre ellos Raith, el portador de la espada de Grom-gil-Gorm. Para él, la presencia de Skara es un bálsamo para cualquier herida. Algunos han nacido para luchar, quizá para morir. Otros prefieren vivir en la luz. Pero cuando la Madre Guerra extiende sus alas, amenaza con sumir todo el mar Quebrado en la oscuridad más profunda.


Por qué este título...
"- Tú siempre has sido valiente Skara. Más valiente que yo. Salta a la vista que la sangre de Bail fluye por tus venas.
-¡Y vuestra sangre también, mi rey! Siempre me habéis dicho que solo media guerra se libra con espadas. La otra media se libra aquí. -Skara se apretó con un dedo la sien, tan fuerte que le dolió.
- Tú siempre has sido lista, Skara. Más lista que yo. Los dioses saben que puedes convencer a los pájaros para que bajen del cielo, cuando te lo propones. Libra esa mitad de la guerra, pues. Propón las ideas astuciosas que puedan repeler a los ejércitos del Alto Rey y salvar nuestra tierra y a nuestro pueblo de la espada de Yilling el Radiante. Que puedan evitarme la vergüenza de aceptar las condiciones de la abuela Wexen."

Opinión:
Impresión: El autor es un tramposo

No sé qué me ha pasado con esta tercera parte, de verdad que no lo entiendo. En general sigue el mismo esquema y la misma estructura que los otros dos y tiene los mismo elementos. Pero tras un par de capítulos ya lo leía con desgana, y a medida que avanzaba en la lectura me daba cuenta de que no me estaba enganchando nada. Y no lo entiendo. Y es que pese a ser exactamente lo mismo (o quizás precisamente por eso), no me ha emocionado.

A ver, no me malinterpretéis: es una buena historia. Si estáis dudando entre leer la trilogía o no dependiendo de mi opinión (sí, así de importante me siento) dejaos de dudas: merece la pena. Pero no voy a mentiros y deciros que este libro me ha encantado y ha estado a la altura porque no es así. Intentaré explicarme, pero no esperéis muchas razones lógicas y bien argumentadas, pero ni yo misma estoy segura de qué me ha pasado.

Al igual que sucede en el libro anterior, tenemos tres nuevos protagonistas. Por un lado está la princesa Skara y por otro Raith y por último, Koll. Los tres evolucionan durante la novela, Skara deja de ser una niña para convertirse en una regia reina, y Raith deja de ser un matón cualquiera y empieza a ser consciente de sus actos y Koll deja de ser un mindundi para convertirse en un hombre. No sé qué deciros. En esta ocasión no me ha convencido ninguno y no sé por qué. Podría decir que es porque no se sabe mucho de su pasado, pero de los protagonistas anteriores también se sabe poco. O porque a Raith lo confundía con su hermano Rakki (¡no es tan difícil ponerles nombres diferentes!)

Resultado de imagen de joe abercrombie
Skara es la que más me ha gustado, sus palabras son más afiladas que las espadas, es una gran negociadora y pese a todo, a veces nos deja ver su lado más vulnerable. Mi problema con los otros dos protagonistas es que ninguno tiene verdadero protagonismo en los hechos que se narran, si no estuvieran en el libro, pocas cosas hubieran cambiado, no me ha parecido que ninguno de los dos hiciera nada realmente épico ni digno de mención.

Por supuesto, vuelven a aparecer personajes de los libros anteriores y eso nos permite ver cómo el tiempo nos afecta a todos, que la gente está llena de claroscuros, que nos somos más que un matiz de gris. Y es que he tenido la constante sensación que la historia no estaba contada del punto de vista de los buenos. No es que quiera defender al Alto rey o a la abuela Wexen, pero es que me ha dado la impresión de que ninguno de los dos bandos era el de los buenos. Ningún bando lucha más que por ambición o deseos de venganza. Y eso está bien, la realidad es así, pero...no me ha convencido.

 Todos los personajes en general tienen profundidad, aunque como digo, he echado en falta saber algo más de su pasado, ni que sea de los protagonistas. Hay cosas que me interesa saber, pero que no se cuentan, las dan por sobreentendidas. Esperaba que en algún momento hubiera un flashback sentimental y no.

Minispoiler (subrayar para leer)
No terminamos de saber a quién mató Raith que le causa tantos remordimientos, ni por qué murió la madre de Koll.
Fin Minispoiler

Eso sí, son personajes muy realistas y la mujer está estupendamente reflejada. Últimamente se habla mucho en literatura de "protagonistas fuertes", pero todas ellas no son más que meros intentos. Las chicas que aparecen aquí sí son buenas protagonistas que dicen adiós de una vez al discurso machista. Primera vez que leo en una novela juvenil que, tras romper, es él quién se pone a llorar, mientras ella se muestra indiferente. Olé. O que ella se va a la guerra mientras él se queda en casa. Olé, otra vez. Y no por ello dejan de ser chicas. Me encanta, sin duda, una lección que muchos autores deberían aprender.

 Sobre el estilo narrativo, está bastante bien, poco que destacar. Hay algunos fragmentos muy buenos con discursos épicos que están muy logrados, y en general hay agilidad y se lee con facilidad. El autor ha conseguido que el lector se sumerja a la perfección en el mundo de El mar quebrado sin necesidad de grandes descripciones. Además, los mapas que vienen al principio de cada libro están muy bien y son muy útiles.

Bastante épico :)
Una cosa a destacar de la narración, es un hilo conductor que me ha parecido muy original y que no había visto nunca antes. La trilogía, además de estar ligada por una trama y unos personajes, está ligada por una serie de ideas que se van repitiendo a lo largo de los tres libros. Cosas como : "Vivir en la luz", "Las palabras son armas", "Que el Padre Paz derrame lágrimas por los métodos; la Madre Guerra sonríe a los resultados", "aspirar al mal menor y sopesar el bien mayor", "La sangre de Bail corre por mis venas"...etc. Son una serie de muletillas que se van repitiendo durante toda la trilogía, y la verdad es que es algo que me ha gustado.


En cuanto a la trama, ni fu ni fa. En general sigue el mismo esquema que los libros anteriores, con un pequeño giro al final, pero en general no engancha. No es que el libro sea previsible o no haya acción, al contrario (aunque algunas descripciones de la batalla se me han hecho algo largas), pero no me ha emocionado y es que en general tiene un "algo" que no me convence.

Lo que menos me ha gustado es cómo el autor resuelve los nudos que se van presentando. Me ha dado la impresión de que el autor se sacaba ases de la manga y hacía trampas para resolver los problemas. Todo muy injusto. Llega un momento en que me he puesto del lado de los malos y he deseado que los protagonistas perdieran, de verdad. Es que no es justo. Los "malos" no tienen ninguna posibilidad, y eso no está bien. Yarvi es un tramposo, ¿y todo para qué? Por la promesa que hizo de vengar a su hermano y a su padre, pese a que ninguno de ellos le quiso nunca. Además, la trama gira entorno a esta idea:

"Las victorias gloriosas inspiran grandes canciones, pero las victorias sin gloria son igual de buenas una vez que los bardos han terminado con ellas. Las derrotas gloriosas, por su parte, son solo derrotas"

Os pondré un ejemplo (inventado). Imaginad una historia que gira entorno a un niño al que un matón le hace bulliyng, pues el niño en lugar de enfrentarse a él o usar su ingenio o volverse un luchador o hacer algo, resulta que casualmente tiene un tío policía que, no amenaza al matón, directamente lo mete en la cárcel. Pobre matón, no tenía ninguna posibilidad y el niño tiene un morro que se lo pisa.

Básicamente, ya solo me queda hablar del romance. El desarrollo del romance en los demás libros me gustó mucho. No ha sido el caso. Aunque por lo general los personajes están por lo que están y no por chorradas como el amor, me ha molestado que a los protagonistas les asaltaran dudas amorosas sin venir a cuento, sin que hubiera antes un desarrollo, sin una justificación y que incluso esos romances se convirtieran en motores de conflicto. Eso sí, aunque presenta sus altibajos, en general, es un tema bien desarrollado, especialmente el final.


El segundo párrafo no viene a cuento, de verdad ¬¬
Segundo minispoiler (subrayar para leer)
Los elfos no aparecen, para mi decepción, pero no es eso. Si has leído este libro entenderás mi pregunta. ¿Es posible que el autor insinúe que los elfos somos nosotros? Es decir, ¿la gente de esta época? ¿Y que las armas de los elfos sean nuestras pistolas y armas modernas?
Fin Segundo minispoiler

En conclusión, una tercera parte que me ha dejado con sentimientos encontrados. Es una novela entretenida, con acción y movimiento, además de algún pequeño giro y personajes con profundidad, muy realistas y sobretodo: escapa de todos los estereotipos de género. Pero la trama no engancha y la novela no es adictiva, pese a todo ha tenido "algo" que no me ha gustado y el autor es muy intervencionista y me ha dado la impresión de que hacía trampas. En general, me ha decepcionado.

Avance en Goodreads:

PUNTUACIÓN...3/5!


Primeras Líneas...

sábado, 22 de abril de 2017

Frases memorables: Huellas y manchas


"En la vida no cuentan los momentos en los que respiramos, sino los que nos dejan sin aliento"

¡Hola! Hoy os traigo una cita del libro Huellas y manchas, de Jordi Sierra i Fabra. La cita es preciosa, eso no hace falta decirlo, y también muy interesante. Viene a decir que solo vivimos de verdad en aquellos breves instantes en los que somos felices y que debemos aspirar a "quedarnos sin aliento" en lugar de simplemente respirar. No hay que conformarse con lo de siempre, sino intentar salir de la rutina y vivir de verdad.

Esta cita me ha recordado al cuento El buscador de Jorge Bucay, que me pareció muy bonito y al que os recomiendo darle un viztazo (click aquí)

Sobre el libro, puede que no hayáis oído hablar de él, ha pasado muy desapercibido, pero a mí me pareció todo un descubrimiento. Es un libro con mucho sentimiento, como veis en la frase, muy bien escrito, con una prosa que enamora y que, como peculiaridad, diré que incluye unos haikus preciosos (I'm sorry Patt, pero me gustaron más estos haikus que los de La elegancia del erizo).

Sí, la trama de este libro es un poco trillada y no ofrece nada nuevo, solo hay un poco de misterio y el final es previsible, pero en este caso lo que importa no es el contenido, sino la forma de contarlo. Eso enamora. Además, es un libro entretenido, de pocas páginas, que se lee rápido. Yo lo recomiendo, espero que os lo apuntéis. Si queréis saber más, os dejo con la reseña.

miércoles, 19 de abril de 2017

Trilogía La cazadora de sueños, Libro I: Sueña, de Lisa McMann

La primera vez que vi esta trilogía, pensé que era un libro de terror (era mucho antes de que se pusieran de moda los libros eróticos con esas portadas tan...características). Entre esa portada tan así y que en la sinopsis se habla de pesadillas, no le di dos vueltas. Pero un día leí una reseña positiva diciendo que no era de miedo, y lo apunté entre mis pendientes. No ha sido hasta ahora que lo he leído, porque una amiga ha tenido la amabilidad de prestármelos. ¡Gracias!

Título: Sueña
Saga: 1º Trilogía La cazadora de sueños
Autora: Lisa McMann
Editorial: Everest
Categoría: Juvenil
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Fecha de publicación: Abril de 2011
Nº Páginas: 232
Precio: 14,96 €
ISBN: 978-84-441-4625-6

Sinopsis:
Para Janie, a sus diecisiete años, verse arrastrada a los sueños de otras personas ha dejado de ser una novedad hace tiempo.
No puede decirle a nadie lo que hace porque, o jamás la creerían o, peor aún, la considerarían una tarada. Janie, por consiguiente, vive en el límite, bajo la maldición de una capacidad que no ha pedido y que no puede controlar.
Se precipita entonces en una espantosa pesadilla. Por primera vez, Janie es algo más que un testigo de una retorcida psique ajena: ahora toma parte...

Opinión:


Sorpresa 1: Los tres libros tienen unas 200 páginas cada uno.
Sorpresa 2: El libro tiene la letra grande y bastante margen.
Sorpresa 3: El libro tiene las páginas gruesas.

Esta va a ser una reseña corta porque el libro sin duda lo es. Más que una reseña será el resumen de una reseña. Más que el resumen de una reseña será una lista de aspectos que comentaría en el resumen de una reseña. Y es que mirad que intento escribir algo para poner aquí, pero no se me ocurre nada, así que esta reseña va a salir como va a salir.

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1. El libro es corto: todo se trata muy por encima, no se profundiza en nada (ni en los personajes ni en los poderes de Janie)

2. Janie me cae bien: ¿y a quién no? Pero es el típico estereotipo de niña tímida del instituto.

3. Los secundarios no están mal: pero les falta profundidad.

4. La trama no es gran cosa: me ha parecido muy introductorio, no he visto un nudo, más bien, una pequeña aventura.

5. El romance es un poco así: falta profundidad.

6. El tema de los sueños es interesante: no es nada muy fuera de lo común, parece ser que aún falta mucho por explicar acerca de los poderes de Jannie y tengo ganas de saber hasta dónde es capaz de llegar.

7. Los sueños son muy normales: demasiado. No sé si seré yo, pero mis sueños son muy raros. Llenos de sentido en el momento de soñarlos, pero más propios del País de las Maravillas cuando los recuerdo por la mañana. Además, no sé cuántas veces habéis soñado que estáis desnudos delante de gente importante, o que caéis, o que os ahogáis, pero la gente de este libro sueña eso continuamente. Y cuando no, sueñan cosas que parecen recuerdos. Yo casi nunca sueño recuerdos. Ni qué decir de los sueños recurrentes: no tengo casi nunca, pero los personajes de este libro tienen ese tipo de sueños continuamente.

8. La madre alcohólica de Jannie: me ha gustado que no se montara un dramón porque su madre es como es, es decir, que no se ocupa para nada de su hija, no trabaja y va siempre borracha.. En el libro se menciona como algo con lo que Jannie tiene que vivir y ya está, no le da más vueltas, y me gusta, porque en la vida real es así.

9. Hay una chica que es lesbiana: Actualmente hay un auge del colectivo LGTB (especialmente los homosexuales) en la literatura juvenil, pero no tratan el tema con naturalidad, sino que la sexualidad de esos personajes se remarca como si fuera una característica tan especial como la telequinesis o los ojos violetas. En cambio, en este libro, se trata el tema con naturalidad. ¡Y eso que el libro es del año 2008!

10. La narración está formada por frases cortas: no sé, he sentido como si faltara cohesionar las ideas, como si no fuera un texto compacto. El estilo narrativo es sencillo, las frases no son muy complejas y eso hace que se lea aún más deprisa.

11. La gente duerme y sueña mucho: Yo no sé cuántas veces os habréis dormido en clase, pero yo creo que ninguna. En cambio, en el libro, muchos alumnos se duermen en tiempo de clase, no lo entiendo...

Y ya está. A ver, en general es una novela entretenida, que se lee en una tarde, que suscita curiosidad, pero que no es adictiva. La recomiendo como lectura ligera. No es para nada de terror, ni de miedo, ni nada por el estilo, simplemente una novela juvenil más. Tengo la impresión de que los tres libros deberían formar uno solo, pero como aún no he leído el resto...
Aquí tenéis una recopilación de las diferentes portadas que hay:



Y aquí va mi avance en Goodreads:

PUNTUACIÓN...3/5!

Primeras Líneas...

lunes, 17 de abril de 2017

Frases memorables: Brisingr


"La desgracia siempre llega  a los que la esperan. El truco es encontrar la felicidad en los breves períodos entre desgracias."

"Cada vez que matamos, matamos una parte de nosotros mismos."

"La verdadera agonía de la guerra no es resultar herido, sino tener que ver el daño en las personas que te importan"

Y a falta de una, en esta ocasión os traigo tres frases memorables. En la anterior ocasión os hablé de Eldest, segundo libro de la saga Eragon, y en esta ocasión vengo a hablaros del tercero, Brisingr. Estas tres frases me llamaron mucho la atención y por eso he querido compartirlas con vosotros.

La primera de ellas, habla de la infelicidad, de cómo somos de inconformistas, de que nos quejamos continuamente. Hay que disfrutar un poco de la vida, de los buenos ratos y no dejarse amargar por los malos. Nunca seremos "felices para siempre", porque la felicidad sin su contrario, no existiría.

La segunda, puede sonar demasiado radical, no es que nosotros vayamos matando gente por ahí (en caso afirmativo, por favor, te invito a dejar un comentario. Si la policía llega a tu casa, no pienses que ha sido cosa mía), pero también se puede aplicar a cada vez que hacemos algo que consideramos "mal", para fastidiar a los demás. ¿Cuál es el premio a esa venganza? La culpabilidad. Sabemos que lo que hemos hecho no está bien, no podemos ir aplicando lo de "ojo por ojo, diente por diente".

La tercera cita es otra verdad como un templo, y aquí me gustaría hacer referencia a la literatura. Este es un recurso que usan mucho los autores, ¿os habéis fijado? Los malos, en lugar de atacar al protagonista, para hacerle más daño, atacan a las personas que le importan. Además, todos sabemos que el autor nunca hará daño de verdad al protagonista (con algunas excepciones de autores que rompen esa barrera de seguridad), pero ante los secundarios a muchos no les tiembla la mano y eso crea tensión e inseguridad al lector.

Ya sobre este libro: no sé por qué, pero en esta trilogía encontramos un montón de personajes con reflexiones interesantes. Quizás es por la presencia de los elfos, a los que tradicionalmente se considera sabios, y eso obliga al autor a poner en su boca algunas reflexiones medianamente profundas (tampoco hay que exagerar). Sea por lo que sea, sigo pensando que es una saga recomendable. ¿Que el autor podría haberlo dejado en tres y se alargó demasiado? Sí. ¿Que el autor hace demasiado hincapié en los viajes del protagonista? También. Esto no es una entrada para recomendar todos los libros que aparecen aquí, es para decir la verdad. Y lo anterior es tan verdad como que el mundo es muy original, está bien construido, la trama es interesante y hay dragones. Así que no sé a qué estáis esperando.

viernes, 14 de abril de 2017

Cosas por las que discutimos mi chica y yo, de Mil Millington

Hace un par de semanas, fue el mes del humor en mi biblioteca habitual, por la cual cosa había dedicado toda una estantería a este tipo de libros. Sabéis lo aficionada que soy a darles una oportunidad a los libros más variados, con la esperanza de encontrar alguno que me arranque una sonrisa. Esta vez me contuve y solo cogí tres, de los que no tenía ninguna referencia. Dos de ellos no estaban mal, pero no estaban consiguiendo hacerme reír, por lo que los abandoné a medias. Así que, como podéis imaginar, no tenía muchas expectativas con esta lectura. Y la verdad es que me he llevado una grata sorpresa

Nº de páginas: 408 págs.
Editorial: ALFAGUARA
Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788420402086
Año edición: 2005
Plaza de edición: MADRID

Sinopsis:
Pel Dalton no sabe de ordenadores, trabaja como supervisor del equipo informático de una biblioteca universitaria, y es feliz cuando puede pasarse horas jugando con el mando a distancia del coche. Su vida sería perfecta si no fuera porque tiene una novia alemana atractiva e inteligente, trabajadora, buena madre, eficiente, muy eficiente...
Las desternillantes discusiones y las aventuras del protagonista dan como resultado una novela cargada de humor que sólo puede dejar indiferentes a aquellos que se atrevan a decir que nunca, nunca han discutido con su pareja.

Opinión:
Impresión: Tronchante

¡Cuánto hace que no me río tanto! Mirad que El dios asesinado en el servicio de caballeros fue un libro divertido, pero este lo supera. ¡Lo que me ha gustado este libro! Su humor está al nivel de David Safier y eso ya es decir. Me ha atrapado desde la primera página y conseguido que mantuviera mi sonrisa durante toda la lectura. ¡Es más! En numerosas ocasiones me he reído a carcajadas, sin importarme quién estuviera mirando.

Si buscas un libro divertido, ¡este es tu libro! Sin ningún tipo de dudas. Es un libro que intenta hacer reír y lo consigue. Además, es un libro con el que te puedes identificar sin ningún problema, porque todos los personajes son muy reales. Ninguno de los personajes está idealizado y todos son muy cercanos. Es cierto que tampoco no están tratados con gran profundidad, pero es porque todos se nos presentan bajo el filtro del punto de vista de Pel, el protagonista.

Pel es un personaje fantástico. Diría que es el estereotipo de hombre inglés y es así, excepto en el hecho de que no le gusta el fútbol. Pero sí, es vago hasta la saciedad, no expresa sus emociones, no entiende de ordenadores (aunque es técnico informático), un gran sentido del humor y una capacidad de improvisación para salir de cualquier situación propia del mejor actor.


Además, no solo eso, Pel se enfrenta a situaciones muy cotidianas, por las que pasamos todos. El autor hace un gran retrato de la sociedad, fijándose en los más pequeños detalles. En especial, me ha gustado ver ese afán que tiene todo el mundo por no hacer las cosas como toca. Pel miente, al fingir que entiende de informática, pero no es el único que engaña en la novela y el resto de personajes lo hacen a mayor escala y también para su propio beneficio. Como ya he dicho, de personajes idealizados no hay ni uno, ni siquiera Ursula, la mujer de Pel.

Ursula (sí, sin acento, es algo que me costó un poco aceptar) es un personaje muy peculiar. No la conocemos más que así como nos la presenta Pel: el estereotipo de mujer alemana. Ursula es guapa, lista, cuadriculada, exigente, fría, vengativa, mandona,...Sus discusiones con Pel han sido muy divertidas y su relación...poco romántica.

Mirad qué descripción tan poco corriente...
Sí, la verdad es que sobre esa relación tenía mis dudas. Durante la mayor parte del libro no he logrado entender por qué Pel y Ursula estaban juntos: no tenían nada en común y siempre estaban peleándose. Aunque claro, como la historia está contada desde la óptica de Pel...Además, al final demuestran que se quieren.
Nunca había leído un diálogo (es de dos personas) en el que los personajes hablaran a la vez
De esta novela he de destacar que en cierto modo, hay cosas que me han recordado a los monólogos de El Club de la comedia. Ha sido un poco como cuando José Mota de los sketchs (ni idea de cómo se escribe) hace una película. Había veces en las que Pel se marcaba un monólogo interior gracioso sobre algo concreto. Por ejemplo, en determinado momento de la historia, tiene que poner en venta su casa y eso le lleva a hablar sobre su opinión de los agentes inmobiliarios durante una página o dos. Que a ver, no es aburrido, porque me reía un montón, solo que por eso, el libro ha sido como si un monologuista de El club de la comedia nos hablara de su día a día las 24 horas.


Y esto me lleva a una de las pegas del libro: no hay trama. A ver, que sí, que Pel se mete en un par de líos, pero en general el libro nos narra su día a día, con humor, sí, pero su día a día. Así que no hay momento de emoción, ni de tensión, ni de acción. Así que, en el fondo, el libro no engancha ni es adictivo. Al contrario, es un libro que se disfruta más leyendo a ratos, porque sino llega un momento en que tienes sobredosis y te cansas.

Mi mayor miedo era el final: al no haber una gran trama no tenía ni idea de cómo iba a terminar. En general ha sido un final aceptable, quizás un poco precipitado, pero sin duda acorde con la novela, un final propia de una novela de comedia absurda.

En conclusión, un libro muy divertido, con el que te ríes a carcajadas y con el que enseguida te sentirás identificado, pues tanto los personajes como las situaciones son muy cotidianas. Eso sí, no hay ningún tipo de trama, es simplemente el día a día, contado con mucho humor, de un protagonista muy divertido.

Nota: No he encontrado ninguno otra reseña del libro, únicamente comentarios de diversas personas sobre este libro en un Bookcrossing. A la mayoría les ha gustado, pero no les ha terminado de llegar porque encuentran el protagonista insufrible. También puede ser que yo tenga un humor muy particular, pero no sé, creo que deberíais darle una oportunidad.

Avance en Goodreads:

PUNTUACIÓN...4/5!

Fragmento inicial:

"—¿Dónde demonios están las llaves del coche?
Ya llego tarde. Hace diez minutos tenía tiempo de sobra. De hecho, deambulaba por un limbo de tiempo libre, dedicado a una serie de actividades absurdamente triviales e insatisfactorias, luchando con un esfuerzo ocioso por quemar etapas de tiempo de sobra. Los niños, que habían notado enseguida que estaba condenado a vagar por el mundo sin razón ni descanso, se habían enganchado cada uno a una de mis piernas. Paseaba por la casa como si llevara botas magnéticas mientras ellos se partían de risa al tiempo que se disparaban el uno al otro con los dedos y hacían ruidos con sus bocas chorreantes, protegidos tras rodillas opuestas.
Sin embargo ahora estoy furioso porque llego tarde. La culpa de esto la tienen exclusivamente las llaves del coche y, por tanto, su superior inmediato: mi chica, Ursula.
—¿Dónde... dónde demonios... están las llaves del coche? —grito escaleras abajo. Otra vez.
La sensatez ha desaparecido hace rato. He buscado en sitios donde sé que no hay la menor posibilidad de que se hayan escondido las llaves. Y luego he vuelto a buscar en esos mismos sitios. Ya sabéis, por si acaso sufría ceguera histérica transitoria la primera vez que he mirado. Luego he bajado la mirada jadeando de agotamiento, he rogado a los niños que se apeen de mis piernas y he buscado una tercera vez. En la escala de la frustración colérica, estoy a un solo paso de continuar la búsqueda de la única manera posible, que consiste en rasgar las fundas de los cojines, arrancar la tarima del suelo y abrir con una piqueta la pared de pladur del desván.
Hago un descenso casi suicida de las escaleras hasta la cocina, donde Ursula se está preparando una taza de café, inmersa en su propia burbuja de indiferencia protectora, serena y sin retrasos.
—¿Y bien? —estoy tan tenso que las palabras salen de mi cabeza a borbotones.
—¿Y bien qué?
—¿Cómo que y bien qué? Acabo de preguntártelo dos veces.
—No te he oído, Pel. Tenía puesta la radio —Ursula señala con un gesto de cabeza el pequeño transistor que hay sobre la balda. Y que está apagado.
—¿Cómo que puesta? ¿Puesta de qué? ¿Dónde están las puñeteras llaves del coche?
—Donde están siempre.
—Te voy a matar.
—Me imagino que no será —Ursula revuelve la leche de su café con gestos teatrales— con gases de combustión.
—¡Arrrrgggh! —y lo repito para dar énfasis a mi intención—. ¡Arrrrgggh!
Así de desquiciado retomo el debate moderado.
—Bueno, pues resulta obvio que no se me ha ocurrido mirar donde están siempre. Dios Santo, ¡qué banal sería por mi parte mirar precisamente allí! Sin embargo, preciosa mía, sólo para que podamos compartir una sonrisa ante la chusca y prosaica obviedad de todo esto, dime, ¿DÓNDE ESTÁN LAS LLAVES DEL COCHE? ¿SIEMPRE?
—Están en la entrada. En la estantería, detrás de la lámpara de lava.
—Y allí es donde están siempre, ¿verdad? ¿No ves ninguna contradicción en que el lugar donde siempre están sea un sitio en el que no han estado nunca hasta esta mañana?
—Es donde yo las pongo todos los días.
Engancho las llaves y me lanzo hacia la puerta, poniéndome la chaqueta por el camino; levantando un brazo por el aire y sacudiendo la mano para abrirse camino por la manga, como un estudiante de preparatoria que sabe la respuesta.
—Eso es una mentira cochina y descarada.
Mientras mi brazo libre cierra la puerta a mis espaldas, Ursula grita por encima de la taza de café:
—Compra pan... nos hemos quedado sin pan."

miércoles, 12 de abril de 2017

Viñeta del lector 24#


Ya lo sabéis, yo soy de las que lee en todos lados.

- En la cama, antes de acostarme: muchas veces con una linterna bajo las sábanas. Mis padres no entienden que hay libros que te agarran y no te sueltan hasta que los has terminado. Eso sí, en las películas lo pintan muy idílico, pero aún no he encontrado una pose cómoda, con el ebook me tumbo de lado y es más fácil (aunque la luz de la linterna da directamente en la pantalla y sale un reflejo), pero en papel no hay manera y me canso fácilmente. El último con el que me pasó fue Medio mundo.

- En la silla del escritorio: sí, con la pantalla del ordenador. Antes de tener mi ebook leía sobretodo así, ahora que lo tengo no tanto, pero mi ebook es en blanco y negro, por lo que las novelas gráficas tengo que mirarlas con el ordenador. Y no, no me molesta ni me cansa la vista en absoluto, si no fuera porque no es tan cómodo, leería con el ordenador

- En un sillón, junto al fuego de la chimenea (soy una afortunada, no me linchéis): La sensación de felicidad de estar leyendo una noche de invierno Estudio en escarlata sentada en el sillón  junto al fuego será inolvidable. O volver a casa de madrugada después de una noche de fiesta, encontrar a todo el mundo sumido en un profundo silencio, reavivar las llamas y sentarte a leer en el sillón. No tiene precio. 

- En el sofá: Mi madre siempre quiere redecorar, por lo que en casa estamos haciendo una campaña para evitar que cambie el sofá. ¡Es que es tan cómodo (cuando mi padre no tiene la tele encendida, por supuesto)! Además, es un lugar que me trae agradables recuerdos. Recuerdo una mañana, a las ocho, mientras esperábamos para ir a clase (tendríamos cuatro y diez años), que me senté en el sofá con mi hermano al lado y me puse a leerle un cuento de los hermanos Grimm. ¡Y se durmió! Era más mono...

- En el coche (cuando no me toca conducir): a veces me mareo y no me queda otra que dejar de leer, pero me he acostumbrado porque CADA semana vamos al campo y hay una hora de ida. Nunca olvidarme estar leyendo Sinsajo en el coche mientras estábamos de excursión y yo, con las lágrimas rodando por mi rostro, sin fijarme en nada más que en el libro que tenía entre las manos. Menos mal que bajamos a ver el paisaje, porque me mareé, pero no podía dejar de leer.

- En el autobús: tanto de pie como sentada. Huy, cuando leo un libro de risa en el autobús y estallo en carcajadas...me da mucha vergüenza, pero no puedo evitarlo. Leer Un dios asesinado en el servicio de caballeros en el autobús fue todo un suplicio porque quería reírme de lo lindo y no podía porque la gente me miraría raro.

- Caminando por la calle: ¡y nunca me ha pasado nada! Aunque ahora procuro no hacerlo y prefiero caminar más deprisa, llegar antes a mi destino, y si llego pronto, leer allí, porque leer mientras caminas desconcentra. El último que leí así fue Teme, que como son frases cortas era muy fácil seguirlo mientras caminaba.

- Bajo un árbol en el campo: no es tan maravilloso como parece. Lo hago en verano un par de veces, y he descubierto varias cosas a) si estás al sol te da una insolación, b) el suelo no es mullido, las piedras duelen c) Hay tantos insectos que no sé cómo no han conquistado el mundo. Aún recuerdo cuando las hormigas invadieron el libro que estaba leyendo, El juego de Ender. Ya me podéis imagina soplando para que se fueran ¬¬

- En la cocina: Soy de las que lee mientras come. Normalmente, veo la tele, pero a veces mi padre monopoliza la televisión y tengo que entretenerme de algún modo. Aunque os digo desde ya que es muy incómodo. El último libro que leí así fue Los adivinos, mientras comía filete con patatas y no avancé nada :(

- En el avión: Eso de mirar el paisaje por la ventanilla es de aficionados. ¡Es el lugar perfecto para leer! Esa sensación de "no podría estar haciendo nada más, por lo que no tengo preocupaciones". ¡Y qué mejor libro que El temor de un hombre sabio! ¿Que es un tocho y no es un libro para llevarse de viaje? ¡Para que tú lo digas! A mí me parece perfecto. Me lo llevé para leer durante un viaje de intercambio a Alemania y lo terminé esa misma semana. Eso sí, un día tengo que viajar a Alemania para ver el país porque lo que se dice turismo hice el mínimo exigido...

- En la cola: si tengo un libro a mano, ¿por qué no? Bueno, leer estando de pie es un poco incómodo, pero, ¿qué voy a hacer? ¿Mirar el paisaje? ¿Charlar con la gente? No me importa que me miren mal (no me entero), el último libro que leí así fue El ladrón de sueños, mientras esperaba en una larga cola el día de la "Fira de l'ocupació" para echar un currículum.

- En clase: Ahora en la universidad es difícil, porque normalmente me siento en primera fila, así que me conformo con hacer dibujos. Pero nunca olvidaré estar en quinto de primaria, leyendo Harry Potter y la Orden del Fénix (sí, mi afición por los pesos pesados y el riesgo me viene de pequeña) mientras la profesora explicaba. Me pilló y me sacó al pasillo (sin el libro, por desgracia). Esa ha sido una de las pocas veces que me han echado de clase.

- En la playa: tampoco es tan bonito como parece. Vivo en una isla, por lo que tengo la playa cerca y en verano voy muy a menudo. Además, cada año vamos una semana a un apartamento que está en la playa (literalmente, en el suelo del piso hay arena) y allí suelo leer mucho tumbada en la toalla, aunque prefiero una tumbona porque, como os digo, la arena es más incómoda de lo que parece. Nunca olvidaré leer allí La sombra de la luna, uno de mis libros favoritos.

- En el agua: ¡Es broma! Aunque tengo que hacerlo un día....sin poner en riesgo la integridad del libro, por supuesto. o como mínimo intentarlo.

Y vosotros, ¿en qué sitios soléis leer? ¿Cuál es el sitio más raro en el que habéis leído?

domingo, 9 de abril de 2017

Él, Diávolo, de Myriam Millán

Título: Él, Diávolo
Autora: Myriam Millán
Publicación: 22/09/16
Género: Romántica, Misterio
Editorial: Amazon
Páginas: 364

Sinopsis:
Venecia, 1752
Jianna, una joven huérfana de dieciséis años, se ve abocada a la prostitución como única salida para sacar adelante a su humilde y numerosa familia.
Mientras tanto, un sádico asesino al que han apodado Diávolo por la brutalidad de sus crímenes, va llenando de cadáveres la Ciudad de los Canales.
Cuando los caminos de Jianna y Diávolo se crucen todo cambiará para siempre en sus vidas y en las de todos los venecianos.
Si quieres saber quién se esconde detrás de la maschera nobile, arriésgate a jugar al diabólico juego que Él ha ideado para conquistar el corazón de Jianna y el de todos los lectores que se decidan a acompañarla.
¿Puede un hombre sin rostro conquistar el corazón de una prostituta? ¿Y si ese hombre fuera un asesino sin alma? ¿La mujer más hermosa de Venecia sería capaz de redimirlo?

Opinión:

Me gustan mucho los personajes a lo Ezio Auditore esos asesinos a sangre fría que en el fondo tienen un corazoncito. Y no solo eso, también me gustan mucha las relaciones amorosas que se dan cuando uno de los dos es un asesino, porque eso da para un interesante dilema moral. Por eso, estaba muy ilusionada con esta historia, y la verdad es que empieza bien.

Sobre los personajes: Diávolo es un psicópata y Jianna una puta. No es que no me hayan gustado, es que es literal, en los dos casos. Empezaré con Jianna. Para poder alimentar a su familia, Jianna debe empezar a prostituirse por las calles de Venecia y después de ser rescatada por Diávolo, su vida "mejora" porque pasa a "trabajar" en el mejor burdel de Venecia , convirtiéndose en la prostituta más cara y deseada de la ciudad.

 He leído pocos libros en los que un burdel tenga mucha importancia. Ahora mismo, solo se me ocurre La corte de los espejos (un libro muy recomendable), pero no tenía tanta importancia como en este libro. Sobre este tema, hay dos cosas relacionadas entre sí que me han parecido curiosas. Por un lado, en el libro no se ve la prostitución como algo malo. Sí, Jianna lo hace por necesidad, para que su familia pueda comer, pero aún así, no lamenta su suerte, al contrario, le parece un trabajo estupendo, y ni siquiera intenta encontrar una forma de vida más digna.

Y aquí es cuando viene la segunda cosa curiosa: ¿y por qué debería buscar una forma de vida más digna si trabajar en un burdel ya lo es? O como mínimo, un burdel como La Serenísima. Entiendo perfectamente que a Jianna le parezca el mejor trabajo del mundo, porque así como lo pintan en la novela, lo parece: Jianna cambia sus harapos por bellos vestidos, vive una vida llena de riquezas y lujos, puede elegir (casi siempre) a sus clientes, recibe bastante dinero, sus clientes son (en su mayoría) guapos ricos y le hacen regalos, no es tratada como un objeto, sino que incluso se tienen en cuenta sus palabras, todos los hombres la tratan muy bien, como una amiga, como alguien de su familia, es admirada y envidiada,...y un largo etcétera de cosas positivas. Ajá. Un burdel del siglo XVII-XVIII. No me lo trago.

Otra cosa curiosa es que pese el oficio de Jianna y el lugar donde se desarrolla la mayor parte de la novela, no nos describe nada de su trabajo y de contenido sexual hay solo una escena que más que ser erótica es romance muy pasional. A ver, que si la autora se hubiera puesto a describir y explicar cosas sobre cómo era ser prostituta en aquella época se hubiera ido del tema, lo entiendo, pero es que nadie diría que Jianna es una prostituta, casi parece una dama de alta cuna.

Luego está lo de Diávolo, un asesino de Venecia cruel y frío, que mata por las noches a todo aquel que se cruza en su camino, sean mujeres, borrachos, nobles o mendigos, sin ninguna razón. Diávolo es un psicópata y a mí los psicópatas no me gustan a no ser que estén tratados con gran profundidad. Y no es el caso. Diávolo mata por placer, sin importarle quiénes son sus víctimas, sin planificarlo. No es un Robin Hood, es un asesino cruel  que únicamente se apiada de Jianna porque la encuentra muy hermosa ¡muy bien defendamos que el aspecto no es importante ¬¬! Y a partir de aquí empieza entre ellos dos una relación por carta y visitas esporádicas, aunque Jianna nunca ve su rostro.

 Aquí he de mencionar algo que me ha gustado y es que la novela muestra que el amor no es la cura a todos los problemas y nos convierte en mejores personas. No. Aunque Diávolo se enamora de Jianna, no deja su lado sangriento y sigue siendo un asesino. El amor no es ninguna cura, el sigue siendo un asesino. Eso me ha gustado, porque actualmente muchas novelas juveniles presentan el amor como algo ideal que soluciona todos los problemas del mundo. Eh...no.


Y aquí es cuando os hablo del romance. Tiene sus cosas a favor y en contra. En parte me ha gustado, por toda esa tensión sexual no resuelta, ese misterio por descubrir quién se esconde tras la máscara, la relación prohibida, el morbo de saber que Diávolo es uno de sus clientes, pero no saber quién... El problema es que el romance no se aguanta por ningún lado porque, ¿cómo se ha enamorado Jianna? No conoce el rostro de Diávolo, ni su voz y de su forma de ser solo sabe que es un asesino psicópata y que escribe cartas preciosas. Ella no le pide que deje de matar y él no deja de hacerlo. ¿Hola? ¿Qué sentido tiene esto? ¿Cómo te puedes enamorar de alguien así?

Jianna está enamorada del misterio que entraña Diávolo, sin importarle qué rostro se esconde tras la máscara ni lo que hace esa persona. Olé. Y lo peor es que se pasa toda la novela dándole vueltas al coco sobre quién es Diávolo, sin pensar que cuando lo descubra tendrá que denunciarlo o estará en peligro de ser considerada cómplice. ¡Qué va! ¡Eso no es importante! ¿Y qué dilema moral puede entrañar enamorarte de un asesino? Ninguno, obviamente, eso no es importante (?).

La trama, por otra parte, gira entrono al misterio de quién es Diávolo. La verdad es que eso sí está muy bien llevado, porque aunque tenía mis firmes sospechas desde el principio, no ha resultado ser quién yo creía. El problema es que en el fondo te da igual quién de todos los clientes es Diávolo, porque los personajes secundarios están muy desdibujados y todos me parecía que tenían un carácter y una forma de ser muy parecida. Si ahora mismo me los pusieran delante, no sabría deciros quién es quién

Y luego está el tema de la familia de Jianna, porque la autora quiere vendernos la moto de que todo lo hace por su familia bla-bla-bla y luego no va a visitarlos en toda la novela. Incluso el dinero se lo envía con un recadero. Y lo de su hermano al final, eso no hay quién se lo trague¬¬

Y por último, el estilo narrativo tampoco me ha terminado de convencer. La novela está narrada a tres voces: Jianna, Diávolo y una tercera persona. Las partes de Diávolo, escuetas y concisas me han gustado mucho, pero lo de que se turne la primera y la tercera persona eso no, es como si la autora estuviera indecisa. O lo uno o lo otro, las dos cosas no, porque el lector se hace un lío y no queda nada bien.

Tras echar un vistazo a la reseña me doy cuenta de que parece que solo le encuentro puntos negativos y que no me ha gustado nada. Tampoco es eso. La historia no es original, pero está bien, especialmente porque consigue mantener el misterio. Los personajes son interesantes, aunque los secundarios dejan que desear. La historia de amor es apasionada y adictiva, pese a que no tenga ningún tipo de base sólida ni sea creíble. En general es una novela entretenida, pero mejorable.

PUNTUACIÓN...2'5/5!

Primeras Líneas...